¿Qué son los Niyamas?

Los niyamas son prácticas de autodisciplina que suponen uno de los pilares del yoga.

Los «niyamas» son uno de los ocho pilares del yoga según el «Yoga Sutra» del sabio Patanjali, un texto antiguo que codifica las prácticas y principios del yoga. Específicamente, los niyamas son los códigos de conducta interna o disciplinas personales que los practicantes de yoga buscan adoptar en su vida diaria.

Junto con los «yamas» (principios éticos externos), los niyamas forman la base ética y moral del camino del yoga y ofrecen guía sobre cómo vivir de una manera que sea coherente con la filosofía del yoga y que permita alcanzar la paz interior.

El Verdadero Significado de los Yamas en el Yoga

Los niyamas nos invitan a una introspección profunda, a conectar con nuestra esencia y a cultivar un estado de bienestar interno. Son una brújula que nos guía hacia un entendimiento más profundo de nosotros mismos, permitiéndonos enfrentar el mundo exterior con equilibrio, armonía y autenticidad.

Antes de interactuar con el mundo es importante establecer una relación sana y amorosa con nosotros mismos. Solo cuando nos encontramos en paz y equilibrio con nuestra propia esencia podemos esperar relacionarnos con el exterior de una manera genuina y equilibrada. Los niyamas nos ofrecen precisamente ese mapa hacia el autoconocimiento y la autotransformación.

El propósito principal de los niyamas es fomentar el crecimiento y la transformación internos. Si se ven como reglas estrictas, existe el riesgo de que se conviertan simplemente en otro conjunto de normas a seguir externamente, sin el cambio interno correspondiente. El verdadero cambio proviene de una comprensión interna y una adaptación genuina, no de un cumplimiento superficial.

¿Cuáles son los Cinco Niyamas?

Dentro del yoga, los niyamas son una de las enseñanzas más profundas y transformadores que existen. Sin embargo, a menudo suelen pasarse por alto o se malinterpretan. Vamos a detallar cada uno de los cinco niyamas, intentando explicarlos de la manera más sencilla y accesible:

Saucha (Pureza)

Saucha se traduce como «pureza«. Pero esta traducción puede no capturar por completo la profundidad del concepto. Más allá de la mera limpieza física, Saucha es una invitación a purificar todos los aspectos de nuestra vida: cuerpo, mente y espíritu.

En el nivel más básico, mantener nuestro cuerpo limpio. La higiene física no es solo una cuestión de estética o salud, sino que también tiene un impacto directo en cómo nos sentimos y cómo interactuamos con el mundo. Un cuerpo limpio puede ser más receptivo, energético y equilibrado. Las prácticas de purificación, como el ayuno, el pranayama o ciertas posturas de yoga buscan limpiar el cuerpo de impurezas, lo que a su vez puede conducir a una mayor claridad mental y emocional.

Este niyama también se extiende a la limpieza de nuestra mente. Vivimos sobrecargados información, estamos constantemente bombardeados por estímulos, distracciones y, a menudo, por la negatividad. Esta acumulación puede contaminar nuestra mente, llevando a la confusión, la fatiga mental y la falta de concentración. La práctica de Saucha a nivel mental implica ser consciente de lo que consumimos, tanto literal como figuradamente. ¿Qué libros leemos? ¿Qué programas vemos? ¿Qué conversaciones y relaciones cultivamos? Al igual que una dieta física, nuestra dieta mental debe ser seleccionada con atención para nutrir y purificar nuestra mente.

Otro aspecto importante a nivel de la limpieza mental son nuestras emociones. Todos llevamos con nosotros emociones reprimidas, resentimientos, traumas y heridas del pasado. Estas impurezas emocionales, si no se tratan, pueden manifestarse como enfermedades físicas, trastornos mentales o simplemente como una sensación general de malestar o insatisfacción en la vida. Abordar y limpiar estas emociones requiere valor, pero el resultado es una sensación de ligereza y libertad.

En el plano espiritual tenemos que revisar la calidad de nuestras intenciones y acciones. ¿Actuamos desde el ego o desde el deseo del bien a los demás? ¿Están nuestras acciones alineadas con nuestros valores más profundos? Al ser conscientes y purificar nuestras intenciones, nos acercamos a una vida más auténtica y significativa donde nuestras acciones reflejan nuestro ser más profundo.

Como con todas las enseñanzas espirituales, es vital no caer en la trampa del perfeccionismo o la auto-crítica excesiva. La búsqueda de Saucha no es un camino hacia la perfección, sino hacia una mayor conciencia y alineación. No se trata de castigarnos por nuestras «impurezas«, sino tomar conciencia de ellas, atrevernos a reconocerlas, abordarlas y, en última instancia, liberarnos de ellas.

Santosha (El Contento Interior)

Podemos traducir Santosha como «contentamiento» o «satisfacción«. Pero, ¿qué significa realmente estar contento? A primera vista, Santosha podría interpretarse erróneamente como complacencia o falta de ambición, pero no es el caso. Más bien, se trata de encontrar un equilibrio, un punto medio entre la aceptación de lo que es y el deseo de crecimiento. Es la habilidad de sentir gratitud por lo que tenemos en este momento, sin que eso inhiba nuestro impulso por evolucionar.

En nuestra vida diaria, nos enfrentamos constantemente a desafíos y cambios. Las circunstancias fluctúan, y con ellas, nuestros estados emocionales. El peligro radica en atar nuestra felicidad a condiciones externas: «Seré feliz cuando tenga ese trabajo«, «cuando pierda peso», «cuando encuentre pareja«. Esta es una carrera sin fin, porque una vez que alcanzamos una meta, aparece una nueva. Santosha nos ofrece un enfoque diferente: encontrar la felicidad dentro de nosotros mismos, independientemente de las circunstancias externas.

Esta perspectiva no significa que debamos resignarnos ante situaciones adversas o injustas. En lugar de ello, se trata de una elección consciente de centrarnos en lo que está bajo nuestro control. Si bien no podemos cambiar todas las circunstancias externas, sí tenemos el poder sobre cómo reaccionamos ante ellas. La plenitud proviene de darnos cuenta de esta realidad, del entendimiento de que nuestra paz interna no está en manos del mundo externo, sino en las nuestras.

La practica de la gratitud está estrechamente ligada a Santosha. En lugar de centrarnos en lo que nos falta, nos invita a poner nuestra atención en las bendiciones y riquezas que ya poseemos. Cada día nos brinda pequeños momentos y alegrías que, si se observan con atención, pueden ser fuentes inmensas de satisfacción.

Pero, ¿Cómo cultivamos Santosha en un mundo que nos empuja constantemente hacia el descontento, hacia tener o hacer más y más? Requiere práctica y conciencia. Implica momentos de introspección, de reconectar con nuestro ser interno y reconoce su valor intrínseco. Implica desarrollar la resiliencia para enfrentar los altibajos de la vida con ecuanimidad y gracia. Y, sobre todo, implica recordar que nuestra verdadera esencia es completa y que, a pesar de las aparentes carencias del mundo material, llevamos dentro de nosotros una fuente inagotable de satisfacción y dicha.

Tapas (Autodisciplina)

Tapas es un término sánscrito que, aunque suele traducirse como «austeridad» o «autodisciplina«, es en realidad mucho más profundo y complejo. «Tapas» proviene de la raíz «tap«, que significa «calentar» o «arder«. Por lo tanto, podemos interpretarlo como el fuego interno que impulsa la transformación personal a través de la autodisciplina y el esfuerzo sostenido.

Al contrario de lo que podríamos pensar inicialmente, Tapas no es una forma de castigo o autosacrificio. Más bien, es una dedicación apasionada hacia el crecimiento personal o espiritual. Es ese fuego interno que nos lleva a levantarnos temprano para meditar, a persistir en nuestra práctica de yoga incluso cuando es desafiante o a mantenernos fieles a nuestros principios incluso frente a tentaciones.

Así como el oro se refina mediante el calor, nuestra esencia se purifica y fortalece cuando enfrentamos y superamos desafíos. Cada vez que optamos por lo correcto en lugar de lo fácil, cuando nos mantenemos firmes en nuestras convicciones y enfrentamos nuestros miedos, estamos aplicando Tapas. Esta autodisciplina es lo que nos permite crecer, aprender y transformarnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Mientras que Tapas nos empuja a desafiarnos y crecer, Santosha nos recuerda estar contentos con el presente. Juntos, estos principios nos enseñan a esforzarnos hacia la mejora mientras apreciamos y aceptamos donde estamos ahora.

No es solo actuar con autodisciplina, sino también con una intención clara. No se trata de que nos esforcemos ciegamente, sino de saber hacia dónde dirigir nuestro esfuerzo y por qué. Con una intención fuerte y clara, el fuego de Tapas arde aún más fuerte, dándonos la energía y determinación para superar cualquier obstáculo.

A menudo, Tapas implica sacrificar comodidades temporales en pos de beneficios a largo plazo. Podría ser renunciar a un placer inmediato para lograr un objetivo mayor o enfrentar una situación incómoda para crecer personalmente. Sin embargo, este «sacrificio» finalmente nos lleva a una mayor libertad. Al superar dependencias o limitaciones autoimpuestas, nos liberamos y expandimos nuestro potencial.

Svadhyaya

Svadhyaya se puede descomponer en «sva«, que significa «propio«, y «adhyaya«, que significa «estudio» o «educación«. Así, puede entenderse como el estudio de uno mismo. Pero, más que un mero análisis intelectual, Svadhyaya es una profunda inmersión en nuestra esencia, una búsqueda sincera de comprensión y autoconocimiento.

Este niyama es una invitación a detenernos, mirar hacia adentro y reencontrarnos. Es un recordatorio de que, antes de buscar respuestas en el mundo exterior, debemos buscarlas en nuestro nosotros mismos.

En la tradición del Yoga, Svadhyaya también hace referencia al estudio de los textos sagrados. Ya sea a través de las escrituras del yoga, las Upanishads, el Bhagavad Gita o cualquier otra fuente de sabiduría espiritual, estos textos sirven como espejos, reflejando aspectos de nosotros mismos y ofreciéndonos perspectivas para nuestra introspección. Al profundizar en estas enseñanzas, no solo adquirimos conocimiento teórico, sino que también reflexionamos, impulsando una transformación interna.

Paro más allá de la mera reflexión, implica una observación detallada y consciente de nuestras acciones, pensamientos y emociones. Al hacerlo, comenzamos a notar patrones, algunos de los cuales podrían haber pasado desapercibidos. Reconocer estos patrones es el primer paso para transformarlos. Esta autoobservación, llevada a cabo sin juicio ni autocrítica, nos permite crecer y evolucionar.

Una parte clave de la práctica de Svadhyaya es el diálogo con uno mismo. En lugar de dejar que nuestra mente divague sin rumbo, lo cual a menudo puede llevar a espirales de pensamiento negativo, Svadhyaya nos anima a dirigir este diálogo de manera constructiva. Se convierte en una conversación significativa con nuestro ser más profundo, un espacio para hacer preguntas, buscar claridad y encontrar respuestas.

A medida que vamos profundizarnos en el estudio de nosotros mismos, comenzamos a despojarnos de las capas de identidad que la sociedad, la cultura y nuestras propias creencias nos han impuesto. Descubrimos, en lo profundo, una esencia que es inmutable y auténtica. Svadhyaya nos guía hacia esta realización, permitiéndonos conectar con nuestro verdadero «yo» y vivir con autenticidad y propósito.

Ishvara Pranidhana

De todos los niyamas, Ishvara Pranidhana es quizás el más profundo y, por lo tanto, malinterpretado. Suele entenderse como la «entrega o rendición a un poder superior» o «devoción al divino«. Pero como con muchos conceptos en el yoga, su significado va más allá de la traducción literal y nos invita a explorar dimensiones más profundas de nuestra relación con el universo y con lo divino.

La esencia de Ishvara Pranidhana es el reconocimiento humilde de que hay una fuerza o energía en el universo que es más grande que el individuo. No se trata necesariamente de adherirse a una deidad o concepto religioso específico. En cambio, es una apertura a la idea de que la existencia está gobernada por principios y leyes cósmicas que trascienden nuestra comprensión humana.

A menudo, la palabra «rendición» se asocia con la derrota o el sometimiento. Sin embargo, rendirse significa liberarse de la ilusión de control. Es reconocer que, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, no podemos controlar todos los aspectos de nuestra vida. Al soltar el deseo de controlar y manipular cada situación, experimentamos una profunda sensación de libertad y paz.

Practicar Ishvara Pranidhana implica moverse más allá del ego y sus deseos. Es un cambio de la perspectiva: en lugar de ver la vida como una serie de eventos que nos suceden, comenzamos a vernos como parte de un todo más grande. Esta devoción nos invita a actuar con compasión, amor y un sentido de propósito que va más allá de las ambiciones personales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio