¿Qué es Samadhi?

El Samadhi es un estado de absorción y conexión que se logra mediante la meditación y la práctica del yoga.

Samadhi es un término sánscrito, utilizado principalmente en las tradiciones yogicas y meditativas de la India para describir un estado de conciencia profunda, a menudo traducido como «concentración«, «unión» o «absorción«. Es el octavo y último paso del Ashtanga Yoga tal y como está descrito en los Yoga Sutras de Patanjali. Va más allá de una concentración profunda; es un estado de conciencia elevado y a menudo se describe como la cima o meta última de la meditación.

En este artículo vamos a detallar los diferentes estados de Samadhi descritos en la filosofía oriental, cuáles son las prácticas utilizadas para llegar a dichos estados, qué obstáculos impiden alcanzarlo y cuál es el significado de Samadhi dentro del budismo.

El Samadhi en el Yoga

Como hemos mencionado, dentro de los Yoga Sutras de Patanjali, Samadhi es el último paso. Es descrito como un estado de conciencia profunda donde el individuo se une o se fusiona con el objeto de su meditación. En este estado, el meditador, el acto de meditar y el objeto de la meditación se convierten en uno. La dualidad se disuelve y solo queda la unidad.

El propósito último del Yoga es el Samadhi, la fusión del individuo con el absoluto o la conciencia cósmica.

Tipos de Samadhi

La literatura clásica del yoga podemos encontrar varios tipos y grados de Samadhi. Si bien hay muchos términos y categorizaciones, aquí vamos a centrarnos en los estados de Samadhi más destacados:

Savikalpa Samadhi (Samadhi con atributos)

Esta forma de Samadhi es una etapa preliminar hacia la experiencia más profunda de la unidad. En Savikalpa Samadhi, todavía hay un sentido de «algo» con lo que el yogui se une o se fusiona. Aunque la mente se ha vuelto extremadamente tranquila y concentrada, todavía hay un sentido de dualidad presente. Hay un objeto de meditación, y el meditador todavía tiene la conciencia de su propia existencia individual.

En este estado, las fluctuaciones de la mente se han calmado, pero no se han erradicado por completo. Es un estado de profunda tranquilidad y paz, pero aún está lejos de la completa absorción del Nirvikalpa Samadhi. Puede compararse con mirar el vasto océano desde la orilla; uno se siente en comunión con el océano, pero todavía está parado en la tierra.

Nirvikalpa Samadhi (Samadhi sin atributos)

Este es el estado de supraconciencia más elevado. La mente se disuelve por completo. El sentido del «yo» individual desaparece, y solo queda la conciencia pura. Aquí, el meditador, el proceso de meditar y el objeto de meditación se fusionan en uno. No hay dualidad; todo es uno.

Nirvikalpa Samadhi es un estado de completa absorción. Es un océano sin olas, donde el sentido de individualidad se ha disuelto por completo en la inmesidad de la conciencia cósmica. Aquí, todas las distinciones y categorizaciones desaparecen. El tiempo y el espacio se vuelven irrelevantes. Solo queda el presente puro, sin pasado ni futuro.

Sahaj Samadhi (Samadhi natural o espontáneo)

Se considera Sahaj Samadhi como el estado más elevado de realización espiritual. En este estado, uno no necesita retirarse del mundo o entrar en una profunda meditación para experimentar la unidad con el todo. Es un estado en el que la iluminación se ha vuelto espontánea y natural. Aquí, el individuo vive en el mundo, pero no es de él. Las actividades diarias continúan, pero no perturban la paz y la tranquilidad interior.

Cómo alcanzar el estado de Samadhi

Alcanzar el Samadhi es el resultado de un viaje y práctica intensiva y consistente. No hay una única «receta» que garantice su consecución, ya que depende de la características individuales de cada practicante, su dedicación, y las circunstancias de su vida.

Los Yoga Sutras de Patanjali proponen camino sistemático hacia este objetivo a través del Ashtanga Yoga, también conocido como los «ocho miembros» del yoga.

Yama (Normas éticas)

Antes de embarcarse en cualquier práctica espiritual intensa, es fundamental llevar una vida ética. Los Yamas son los cinco principios éticos fundamentales:

  • Ahimsa (no violencia)
  • Satya (veracidad)
  • Asteya (no robar)
  • Brahmacharya (continencia)
  • Aparigraha (no codiciar)

Niyama (Disciplinas personales)

Niyama son prácticas enfocadas a purificar el cuerpo y la mente:

  • Saucha (pureza)
  • Santosha (contentamiento)
  • Tapas (austeridad, disciplina)
  • Svadhyaya (estudio de uno mismo y de los textos sagrados)
  • Ishvarapranidhana (devoción a lo Divino)

Asana (Postura física)

Las posturas de yoga ayudan a fortalecer y purificar el cuerpo, haciéndolo apto para la meditación. Asana también ayuda en la regulación de las energías del cuerpo.

Pranayama (Control de la respiración)

Al controlar y regular la respiración, se puede controlar la mente y las energías vitales. Pranayama es fundamental para calmar la mente y prepararla para la concentración y meditación. La respiración es considerada uno de los principales puntos de unión entre la mente y el cuerpo, de ahí su importancia en los distintos tipos de yoga.

Pratyahara (Retiro de los sentidos)

Esta es la práctica de retirar la atención de las distracciones externas y enfocarla hacia el interior. En lugar de que los sentidos estén orientados hacia el mundo exterior, en pratyahara, estos se vuelven hacia el interior para explorar la naturaleza interna del individuo.

Dharana (Concentración)

Una vez que la mente ha sido calmada y retirada de las distracciones externas, se puede concentrar en un punto o idea específica. Puede ser cualquier cosa: un punto en la pared, la llama de una vela, un sonido específico o un mantra, una imagen visualizada o incluso una sensación en el cuerpo.

Dhyana (Meditación profunda)

Cuando la concentración se vuelve sostenida y sin interrupciones, se convierte en meditación. Aquí, el meditador y el objeto de meditación comienzan a fusionarse. La meditación es la puerta de entrada al Samadhi, el cuál es el paso siguiente y último dentro de los ocho descritos en los Yoga Sutras.

Es importante entender que Samadhi no es algo que pueda ser forzado. Es la consecuencia natural de una vida vivida con intención, práctica y devoción. También vale la pena señalar que el camino hacia Samadhi es tan valioso como el destino en sí, ya que uno se transforma y se purifica a lo largo del viaje.

Los obstáculos en el Camino hacia el Samadhi

En los Yoga Sutras, Patanjali identifica una serie de obstáculos (conocidos como «Kleshas» y «Antarayas«) que impiden la consecución del Samadhi y el progreso en el camino espiritual. Estos obstáculos pueden manifestarse en cualquier etapa de la práctica y es fundamental que sepamos reconocerlos y superarlos:

Kleshas (aflicciones)

Patanjali introduce el concepto de Kleshas como las aflicciones fundamentales o impurezas que nublan la verdadera naturaleza de la conciencia y son la causa raíz del sufrimiento humano. Estos Kleshas actúan como obstáculos en el camino espiritual y deben ser comprendidos y superados para avanzar hacia la liberación (moksha) o el samadhi. Se distiguen cinco Kleshas:

  • Avidya (ignorancia): Es la principal aflicción y hace referencia a la ignorancia o falta de comprensión de nuestra verdadera naturaleza. No es simplemente la falta de conocimiento, sino una percepción errónea de la realidad, donde confundimos lo eterno con lo efímero, lo puro con lo impuro, el gozo con el dolor y el yo (atman) con el no-yo (anatman).
  • Asmita (ego o yo falso): Surge de Avidya. Es la identificación con el ego individual en lugar de reconocer nuestra verdadera esencia universal. Es por lo tanto la concepción equivocada y la identificación con este yo falso y separado.
  • Raga (apego): Es el deseo o aferramiento a las experiencias placenteras. Este apego no es solo a objetos materiales, sino también a experiencias, personas y conceptos que consideramos como fuentes de felicidad.
  • Dvesha (aversión o rechazo): Es la contraparte de Raga. Mientras que Raga es el apego a lo que nos gusta, Dvesha es la aversión o resistencia hacia lo que no nos gusta o lo que percibimos como una fuente de dolor.
  • Abhinivesha (apego a la vida o miedo a la muerte): Es un temor instintivo y un apego a la vida, presente incluso en aquellos que son eruditos o sabios. Es el aferramiento al cuerpo y a la existencia terrenal.

Antarayas (obstáculos internos)

Los Antarayas son un total de nueve obstáculos internos mencionados por Patanjali que pueden surgir en el camino del aspirante espiritual, en particular en la práctica de la meditación y concentración. Estos obstáculos pueden afectar tanto la mente como el cuerpo:

  • Vyadhi (enfermedad): Refiere a las enfermedades físicas que pueden dificultar la práctica. Si el cuerpo no está en buen estado, puede ser difícil concentrarse o meditar.
  • Styana (apatía o falta de esfuerzo): Una sensación de desgana o falta de interés en la práctica.
  • Samsaya (duda): La incertidumbre o duda sobre la práctica, los resultados o incluso las enseñanzas y el maestro puede obstaculizar el progreso.
  • Pramada (negligencia o descuido): Esto ocurre cuando un practicante se vuelve imprudente o inatento en su práctica.
  • Alasya (pereza mental): Es una falta de energía o entusiasmo mental, lo que lleva a la renuencia a la práctica.
  • Avirati (sensualidad o deseo de placer): La incapacidad de resistir los placeres sensuales puede distraer al practicante del camino espiritual.
  • Bhrantidarshana (ilusión o percepción errónea): La interpretación o comprensión equivocada puede llevar al practicante por caminos erróneos.
  • Alabdha-bhumikatva (no alcanzar el estado deseado): La sensación de no poder llegar o mantener un estado particular de concentración o meditación.
  • Anavasthitatva (inestabilidad): Incluso si se alcanza un estado de concentración o meditación, hay momentos en que el practicante no puede mantenerlo.

Junto con estos obstáculos, Patanjali también menciona los síntomas que surgen debido a estos obstáculos, como dolor, depresión, agitación corporal y respiración irregular. Reconocer y abordar estos obstáculos y síntomas es importante si queremos progresar en el camino del yoga. Patanjali sugiere varias soluciones, incluida la práctica constante (abhyasa), la devoción a lo Divino (Ishvara pranidhana) y la adopción de actitudes opuestas (pratipaksha bhavana) para superar estos impedimentos.

Samadhi en el Budismo

En el Budismo, Samadhi es uno de los componentes del Noble Óctuple Sendero.

En el budismo, Samadhi es la concentración meditativa o absorción. Es uno de los elementos del Noble Óctuple Sendero, específicamente el «Sammā-samādhi» o «Concentración Correcta«. Samadhi es la habilidad de mantener la mente enfocada y concentrada en un objeto o tema de meditación, libre de distracciones.

La práctica del Samadhi es esencial para profundizar en la meditación y para desarrollar las cualidades necesarias para alcanzar la iluminación o el Nirvana. Una mente que ha desarrollado Samadhi es estable y concentrada, lo que la hace apta para el desarrollo de la sabiduría (Prajna) a través de la contemplación y el discernimiento.

El Samadhi en sí mismo no es el objetivo final en el budismo. Más bien, es una herramienta que permite al practicante alcanzar estados de conciencia más profundos y realizar el verdadero carácter de la realidad, llevando eventualmente al despertar espiritual.

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